Todo comenzó en el verano del 64, en un pequeño pueblo situado en las faldas de
los Pirineos. Mis primeras vacaciones lejos de mis padres, el encuentro con un
abuelo al que no
“En la escalera quedó un reguero de sangre que llegaba hasta la calle”
Miguel deja atrás la miseria y el miedo de la postguerra de Cádiz y huye a
Sudamérica en busca de